Mi primer Camino

Mi primer camino 

En un escrito anterior el cual llamé Reflexión del Camino, tuve la oportunidad de compartir la experiencia vivida en el Camino de Santiago, conté al detalle lo que pude apreciar en diferentes etapas del camino. En esta ocasión me he dado a la tarea de contar cómo fue que tomé la decisión de hacer este recorrido.

La primera vez que leí algo relacionado con el Camino de Santiago fue en el libro El Peregrino de Paulo Coelho, un libro que como en todos los de dicho autor, abundan el misticismo, la búsqueda de secretos y por supuesto la magia. Para mí la magia es la creadora de emociones que a simple vista carecen de explicación, y creo que como seres humanos jamás deberímos perder esa sensacion de asombrarnos. 

Pasado el tiempo escuché hablar a mi hermana del Camino y eso me hizo volver a leer el libro, pero ahora con diferente intención, puesto que ahora investigaba al detalle lo que relataban dichas páginas, buscaba fotografías en internet, revisaba vídeos del camino e investigaba las etapas por las cuales caminaba aquel personaje. Poco a poco fui deduciendo que más que un camino de magia el Camino de Santiago se presentaba como una oportunidad de aventura, una oportunidad de reflexionar y darte un tiempo para analizar si vas en la dirección correcta, si debes cambiar o por el contrario seguir con tenacidad hacia tus planes.

Cuando menos lo pensé ya estaba tomando mi mochila decidido a emprender esta ruta de aventura. La temporada? Octubre, mañanas frescas, días soleados, atardeceres espectaculares. Los encuentros se fueron dando kilómetro a kilómetro, y se volvió un protocolo de presentación cada vez que te cruzabas con otro peregrino. Primero que nada: el saludo -Buen Camino (esbozando una gran sonrisa). En Segundo lugar : de dónde eres?, y Tercero: por qué haces el camino? … 

Después de varios encuentros con peregrinos debo confesar que llegué a tener miedo de hacer esta última pregunta, porque cada vez que escuchaba la razón del porqué lo hacían, terminaba con cierto nudo en la garganta. Escuché muchas historias que contaré al detalle más adelante, pero entre esos temas eran la pérdida de seres queridos, las rupturas de relaciones afectivas, drogadicción, divorcios,etc.

A lo largo del camino y después de muchos kilómetros de reflexión hubo algo que me sorprendió en gran medida. Cómo es que las personas abrían tan rápido su corazón para contar sus problemas con desconocidos?, Qué hacía el camino que las personas perdieran la inhibición para hablar sobre cosas tan personales? 

A día de hoy, después de haber realizado ya varias veces el Camino, hay algunas teorías que me gustaría compartir. El Camino más que un sendero de piedras es un encuentro de emociones, una serie de citas con gente que busca algo similar. El Camino es un reto a la austeridad no sólo a lo material sino a lo emocional, vuelves a las emociones básicas al sentirte solo, logrando un estado de paz y tranquilidad, estado que se contagia tan fácilmente y que hace que el orgullo, la vanidad y el ego se queden kilómetros atrás. Y bajo toda esa misma sensación de paz y tranquilidad renace el amor incondicional. 

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